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"La sociedad civil"
Autor: José Alfonso Sanz
Fecha: 09/06/09
Me piden desde el Club una pequeña contribución a los contenidos de su Web, y me gustaría participar, en la pequeña medida en que pueda hacerlo, para hacerla más diversa.
Nos movemos, a diferencia del mundo anglosajón, en una sociedad un poco anestesiada en cuanto a sus instituciones. Creemos que es suficiente con participar, cada cierto tiempo, en la elección de nuestros representantes en las diferentes administraciones para constituir una sociedad democráticamente fuerte. En cada cita electoral cumplimos depositando nuestro voto en alguna de las alternativas a elegir, y ¿ahí acabó todo?
Muchas veces escuchamos voces que claman por una “regeneración” del sistema ¿Participamos nosotros de ese espíritu de regeneración? ¿Pertenecemos a asociaciones, partidos, sindicatos, movimientos sociales, religiosos, organizaciones empresariales, más allá de darles nuestro apoyo puntual?¿Nos organizamos junto a otros, con intereses comunes, para trabajar en la búsqueda de un objetivo?
La existencia del Club de Marketing, como lugar de encuentro en primer lugar, pero más allá que eso, como foro donde trabajar conjuntamente en la búsqueda del progreso de la sociedad en la que estamos inmersos, es una buena idea que ha madurado durante cincuenta años para ser la realidad de la que hoy disfrutamos. Creo que es responsabilidad de todos los socios el participar activamente en el mismo, sea de manera tan sencilla como la realización de este escrito, o de manera tan compleja como hacer proselitismo del Club en la búsqueda de los mil socios, de forma que todos los que estamos en él nos sintamos parte de ese fermento social que hace de la sociedad civil aragonesa algo vivo que pueda afrontar los inmensos retos en los que está inmersa actualmente, y lo haga continuar, al menos otros tantos años, como lugar de referencia en Zaragoza y Aragón.
Siento envidia de esas sociedades anglosajonas donde todo el mundo se siente partícipe de algún movimiento de cualquier tipo en su barrio, en su iglesia, en sus aficiones, en su desarrollo personal y profesional, lo que se refleja en una madurez democrática que aquí debemos crear, no reclamar. Y me siento reconfortado en esa misión cuando participo, en la medida de mis posibilidades, en la sociedad civil aragonesa a través del Club. Espero que, aquellos que me leéis, sintáis un orgullo similar cuando os hablan de VUESTRO Club de Marketing.
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